• Nueva edición del trabajo fotográfico de Luis Casadevall, una mirada en blanco y negro a La Habana marcada por la memoria, el tiempo y la vida cotidiana. A través de más de 65.000 fotografías, Luis Casadevall trató de capturar lo invisible: el alma de un pueblo herido, pero digno. Aún nos queda el alma es el fruto de ese viaje iniciático, conmovedor y luminoso. Como escribe el prestigioso escritor Leonardo Padura, prologuista de este libro: Si el alma de Cuba permanece, es porque es un alma inmortal . Este libro, en última instancia, es el homenaje de Casadevall a esa alma inmortal.