El Grifilm



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LIBRO 2a MANO
Estado: Condición Buena
Rústica con solapas
Páginas: 323
ISBN:

Precio: 12,00 €    >    COMPRAR

Cultura y desarrollo. Un compromiso para la libertad y el bienestar

Alfons Martinell (Coord.)

Editorial: Siglo XXI • 2010


• "El concepto de desarrollo aparece vinculado a la pulsión hacia al progreso que caracteriza la historia del devenir humano. Pero se trata, sin embargo, de un concepto al que ha costado «humanizarse», y para ello ha debido sufrir una profunda mutación interna. Obviando entrar ahora en otros antecedentes del concepto, baste señalar como la concepción economicista, que celebraba en los años sesenta y setenta del siglo pasado el desarrollo meramente como crecimiento económico cuantitativo, hoy se ve reemplazada por una concepción humanista del desarrollo. Humanista en tanto el nuevo concepto de desarrollo se impregna de valores como la libertad, la igualdad , la protección de los derechos fundamentales y la dignidad de la persona, la erradicación de la pobreza, la calidad de vida y el bienestar individual y social. La consecuencia de esta evolución es que se ha llegado a formular un concepto, el de desarrollo humano, que, en el fondo, no deja de ser un epíteto, pues ¿es que este nuevo adjetivo ahora añadido quiere desvelar que el desarrollo promovido por los seres humanos puede no ser humano, que el desarrollo precedente no era tal? Pero lo cierto es que no sobra el epíteto, porque, precisamente, ésta es la gran paradoja de nuestra especie, que tiene la capacidad y propensión constantes de salirse de sus propias pautas de valores y orientar sus objetivos hacia otras direcciones sesgadas y egoístas. Pues bien, éste es el fondo que late en la publicación que comentamos y que sintetiza con precisión su título: Cultura y desarrollo. Un compromiso para la libertad y el bienestar. Pero la obra no es un texto más de teoría general del desarrollo —campo en el que hay ya una profusa bibliografía en los últimos años con algunas aportaciones especialmente significadas, entre las que debe señalarse, entre todos los autores, el liderazgo del profesor Amartya Sen— sino que su objeto es profundizar en la significación que la cultura puede representar para que el desarrollo sea, como se decía en el medievo, more humano, ‘a la medida del hombre’. En efecto, si entendemos la cultura como el sistema que significa los modos de vivir y de construir referentes simbólicos de los seres humanos, esta concepción del desarrollo como proceso que sitúa en su centro de gravedad los valores humanos es el terreno que hoy abona las nuevas teorías del desarrollo y en las que la cultura aparece como una dimensión expresa que éste ha de tomar en cuenta. O lo que es lo mismo, si la cultura, entendida no como un ornato sino como la esencia genuina y la atmósfera en la que se desenvuelve la libertad de nuestra especie, no es tomada en cuenta en las acciones de desarrollo estaríamos limitando y mutilando, una vez más, la calidad y la eficacia de dichas acciones. En este punto es importante advertir que la cultura no es una dimensión sectorial más, sino una dimensión contextual que ha de envolver el proceso entero de desarrollo y que cumple la doble función de reconocimiento y adecuación a las formas de vivir de sus beneficiarios y de respetar y ampliar sus capacidades y su libertad de desenvolvimiento, como resaltó, dando un sonoro aldabonazo, el informe del PNUD del año 2004, titulado, expresivamente, Informe sobre el desarrollo humano. La libertad cultural en el mundo diverso de hoy." - Jesús Prieto de Pedro.





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