El Grifilm

El nacimiento de la tragedia

23,20 €

Autor: Friedrich Nietzsche

Editorial Valdemar



La aparición de El nacimiento de la tragedia en 1872 supuso el estreno genial de un joven pensador que ya tenía muy claro en qué ámbitos se iba a desenvolver su reflexión filosófica. En efecto, esta obra primeriza contiene ya gran parte de las ideas que Nietzsche desarrollará en lo sucesivo y que marcarán un giro rotundo en el pensamiento occidental. Este ensayo surgió de una auténtica obsesión por conocer la naturaleza de la tragedia griega, por penetrar en los más oscuros entresijos del mundo de la Grecia antigua, visto como la clave esencial para diagnosticar lo que se consideraba una aguda crisis de la cultura europea. Esta visión, denominada «romanticismo helénico», arraigó con fuerza inusitada en la sociedad alemana, donde adoptó un cariz acusadamente filológico: muchos pensadores creyeron percibir una misteriosa afinidad entre la lengua alemana y la griega, cuya extraordinaria capacidad para expresar las nociones más abstractas la habían predestinado a crear el milagro del pensamiento filosófico. Nietzsche lleva a cabo una dura crítica de la civilización moderna y se propone transfigurar la existencia mediante el arte para hacerla digna de ser vivida, formulando para ello una filosofía total de la vida apoyada en dos conceptos esenciales: lo apolíneo (el elemento dramático, el sueño) y lo dionisíaco (la música, la embriaguez). La presente edición incluye artículos y opúsculos de diversos autores (Rohde, Wagner y otros), escritos al calor de la controversia suscitada en torno a la obra. Friedrich Nietzsche (Röcken, 1844 - Weimar, 1900) se formó en filología clásica en las universidades de Bonn y Leipzig, orientándose al estudio de la teología y la filosofía. De 1869 a 1879 permaneció en Basilea, desarrollando su actividad como profesor. En 1872 públicó El nacimiento de la tragedia, obra muy mal recibida en los medios académicos y criticada virulentamente por algunos especialistas en filología clásica. Entre los años 1873 y 1876 publicó Consideraciones intempestivas, en las que critica a David Strauss y el historicismo, en las dos primeras, y alaba a Schopenhauer y Wagner, en las dos últimas. En 1879, probablemente por problemas de salud, renunció a su cátedra en la universidad de Basilea y comenzó un período –que durará diez años– caracterizado por el constante viajar de Nietzsche por Suiza, Italia y Alemania (que sólo visitará ocasionalmente), así como por la efervescencia creativa que le conduce a la elaboración de la mayor parte de su obra. En 1881 residió fundamentalmente en Génova y Sils-Maria, pequeña localidad de los Alpes suizos donde intuirá las principales ideas de su filosofía futura, como «el eterno retorno» y «la voluntad de poder». En 1889 empeora bruscamente su salud, comenzando a manifestar síntomas de desequilibrio mental. Después de la muerte de su madre en 1897, se instaló con su hermana Elisabeth en Weimar, donde murió en agosto de 1900.