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ORPHANIK N.1 Revista anual de crítica de cine

Publicado en
ORPHANIK. Revista anual de crítica de cine.
Precio: €12,00
AA.VV.
[Escuela de Escritores,2016]
Pgs.: 205
Rústica
Nuevo

Revista anual de crítica de cine realizada por los alumnos del curso de crítica de la Escuela de Escritores bajo la coordinación y dirección de Jordi Costa.
 
Editorial
El barón de Gortz, como recordamos, había comprado un magnífico retrato de la cantante. Aquel retrato la representaba de pie, vestida con el traje blanco de la Angélica de Orlando y con la magnífica cabellera suelta. Mediante espejos inclinados que seguían un ángulo calculado por Orphanik, cuando una luz potente iluminaba el retrato situado ante un espejo, la Stilla aparecía, por reflexión, tan «real» como cuando estaba tan llena de vida y en todo el esplendor de su belleza. Gracias a este aparato, transportado durante la  noche hasta el terraplén del baluarte, Rodolfo de Gortz hizo aparecer a la joven cuando quiso atraer a Franz de Telek; gracias a él, el joven conde volvió a ver a la Stilla en la sala de la torre, mientras su fanático admirador se embriagaba con su voz y con su canto.
Éstos son, de manera muy resumida, los datos que proporcionó Orphanik con mayor detalle en el curso de su interrogatorio, en el que, con un orgullo sin par, se declaró autor de aquellos inventos geniales, que él había llevado al grado sumo de la perfección.
El castillo de los Cárpatos. Julio Verne. (Traducción de Elena Bernardo Gil)
 
En El castillo de los Cárpatos, Julio Verne levantó una paradoja fascinante -una novela gótica racionalista- y, en ella, introdujo una premonición del cine. Orphanik, inventor y ayudante del siniestro y enamorado barón de Gortz, desarrollaba en sus páginas unos ingenios capaces de devolver una ilusión de vida de la Stella, mítica cantante fallecida en escena devenida, gracias a la técnica de ese pre-cine, falso espectro que recorría las estancias de ese lúgubre castillo que atemorizaba a los habitantes del pueblo de Wertz.
 
Esta revista adopta, pues, el nombre de uno de los hipotéticos inventores del cine, ese Orphanik que, antes de que Máximo Gorki hablara de un Tren de Sombras y antes de que Jean Cocteau pensara en la muerte trabajando, ya utilizó la imagen en movimiento como instrumento para abolir fronteras entre lo visible y lo intangible.
 
Orphanik, esta publicación que aquí inaugura su existencia como revista anual de análisis fílmico, nace en el seno de los Cursos de Crítica de Cine que programa Escuela de Escritores desde hace ya siete años. Es una revista escrita enteramente por alumnos de la Escuela, que no va a seguir la actualidad cinematográfica –aunque se cierre con una sección de críticas de algunos de los títulos más relevantes de la temporada- con el fin de convertir sus páginas en un diálogo sin límites entre la memoria del medio, su estimulante presente y un futuro en el que sólo pueden aguardar nuevos desafíos e impensables transformaciones.
 
Bienvenidos, pues, a Orphanik, un territorio donde convivirán todas las edades del cine. Esperamos que este viaje les sea grato.